La publicación de encuestas y el voto estratégico
21 June 2016

La prohibición de publicar encuestas la última semana de campaña tiene un objetivo tan loable como estrecho de miras. Al aislar a los votantes de información actualizada sobre lo que opina el resto de la población, la prohibición nos intenta facilitar revelar nuestras preferencias sin la mácula del comportamiento estratégico. En ese escenario bucólico, escogeremos a partidos pensando únicamente en qué políticas queremos.

Por supuesto, el argumento ha envejecido mal. De eso se han encargado Internet y las redes sociales. Además, tiene cierto grado de arbitrariedad limitar la carencia a solo los últimos días, como si los votantes no pudiesen hacer extrapolación a partir de las proyecciones que ya han observado.

Pero para mi el mayor inconveniente del problema no es tecnológico. La prohibición descansa sobre la noción de que el voto estratégico no es socialmente deseable y yo no sé si puedo ir tan lejos. En el fondo, votar estratégicamente nos permite limitar el arrepentimiento del día después de las elecciónes. Además, nos permite orientar nuestro proceso de decisión hacia policies (los objetivos) y no hacia politics (los medios). Nos permite, en definitiva, tomar decisiones en un contexto más realista y con más información. No sé por qué el Legislador ve eso como un inconveniente.